Hacerse rico con una app cultural: la utopía

//Hacerse rico con una app cultural: la utopía

De vez en cuando nos llegan ofertas, intentos de hacer un trato o cábalas escritas, que pretenden crear por cada una de las audioguías de AudioViator una app.

App cultural

Creemos que no se han preguntado jamás si va a ser algo útil para el viajero o el ciudadano culturalmente inquieto. Imaginad que por cada vídeo nos tuviéramos que descargar una app…

Ya lo pensamos cuando creamos nuestra app, pero al final escogimos la opción más sencilla para los usuarios, no hacer a los demás lo que no nos gusta que nos hagan.

Está claro que cuanto más aplicaciones tengas, más visibilidad puedes obtener en los contenedores de contenidos, Google Play y App Store, pero, a la larga, sólo triunfa lo útil o lo adictivo.

Por ejemplo, ¿por qué triunfa Whatsapp? Ofrece un servicio que es muy fácil de usar, sencillo, al principio gratuito y que, sobre todo, es una manera rápida de comunicarse con otras personas. Además, es algo masivo, a todo el mundo le puede interesar y no está sujeto a gustos.

Otro ejemplo sería el juego Candy Crush, tremendamente adictivo.

El cuento tecnológico de la lechera

Cuento tecnológico de la lechera

Algunos repiten el cuento de la lechera con las apps. ¿Es que no han analizado las cifras de descargas de app similares? Parece que no.

“Si lanzo 10 app, y cada una la pongo a 1 euro… y si tengo 100 descargas al mes… ¡son 1000 euros!”

Error 1: tanto Google como Apple se quedan con una parte del precio, concretamente con el 30% del dinero que cueste la app. También hay que restar los impuestos.

Error 2: desarrollar una app cuesta dinero y más aún llenarlas de contenido.

Error 3: presuponen lo más incierto, el número de descargas. Solamente fijaos en las que tienen otras app de pago. (En la parte inferior de este artículo ponemos algunos enlaces para que lo comprobéis).

Sinceramente, nosotros tenemos casi 50.000 descargas, pero si cobráramos a 1€ no se traduciría en una gran suma de dinero ya que tendríamos muchas menos descargas. Además, la gran mayoría de personas no compran apps. Solamente pensad en cuántas habéis comprado esta semana o este mes.

Preguntémonos qué tenemos instalado en nuestro teléfono inteligente o tableta. Normalmente lo que usamos habitualmente. Por ello, si tenemos una app de Viena… ¿viajamos todas las semanas a esta ciudad? No parece lo más habitual.

¿Y una app de un museo? A no ser que trabajemos en él o lo estemos investigando tampoco parece algo que la gente haga más que esporádicamente. Esto nos hace meternos en un nuevo charco…

¿Es la afición cultural algo masivo?

¿Es masiva la afición cultural?

Nos metemos en una discusión que se antoja como bizantina y peligrosa.

Se podrían ofrecer los datos de las visitas a los museos y compararlo con la población de un país más el número de visitantes del extranjero. En su día lo haremos, pero dejamos la pregunta en el aire.

También nos podremos preguntar si los viajes son algo masivo o habitual.

Nuestro punto de vista es que será más habitual que alguien se instale la app del metro de Bilbao o Barcelona que la app del Museo Guggenheim o de la Sagrada Familia.

Igual ocurre con cualquier app que ofrezca resultados deportivos o noticias, si las comparamos con las app de guías de ciudad. Si a estos primeros les cuesta rentabilizar estas apps, a las app culturales les puede costar muchísimo más.

Eso sí, dan visibilidad y posiblemente prestigio unos meses.

Pero, ¿es que tiene que ser rentable? Las bibliotecas no lo son y la mayoría de museos tampoco. No lo son directamente si nos sumamos en los ingresos y los gastos, pero hacen una sociedad mejor.

Si volvemos al principio, hablamos de empresas que lanzan apps culturales y éstas tienen que ser rentables (o deberían si no quieren ir a pique).

La solución sería que las instituciones financien estas apps, pero creemos que el error es de base: una app no es la mejor manera de difundir cultura, es sólo algo secundario.

Pensamos es que lo primero es tener una buena web, adaptada para móviles, que permita gestionar su contenido de forma ágil. Después, ya se podría plantear lo de crear una app si realmente la institución tiene dinero de sobra. Tampoco vale alegar accesibilidad y otros motivos para enternecer los corazones de los que mandan en las instituciones. Hay otras maneras más económicas de implementar accesibilidad, mucho mejores y, en algunos casos, más baratas (textos braille, marcas en el suelo, vídeos con lenguajes de signos, material tiflológico,…).

Descargar. Borrar. Descargar. Borrar…

Descargar y borrar apps

También se plantea el que no pasa nada porque el visitante no vaya a usar una app “si quiere que la borre”. Parece que esto abriría el mercado de las app efímeras o fugaces.

Todo lo que represente dificultades al usuario no se debería hacer. Si al ir a un museo y escuchar la audioguía tengo que descargar una app y luego tengo que desinstalarla… ¡qué pereza!.

Por suerte, ya quedó atrás el tener que comprar una guía en papel por cada viaje que pretendíamos hacer. Hoy lo tenemos casi todo en nuestro móvil en tiempo real.

No decimos que no haya gente que prefiera las cosas en papel, pero sí que las app son más incómodas en general y pesan. Ya nadie duda que el libro electrónico es infinitamente más cómodo que el de papel y que este último terminará por ser residual. Una vez más se impone lo más cómodo. Por ello, estar descargando y borrando apps… no es nada cómodo.

Esperamos que este artículo os haya sacudido un poco las conciencias, como siempre, tomadlo como un artículo de opinión, para muchos seguramente que equivocada, pero que pretendemos ofrecer sin tapujos para que contrastéis.

Fuentes:

Aquí os dejamos unos enlaces donde podéis consultar información relacionada,

http://www.abc.es/tecnologia/moviles-aplicaciones/20140120/apps-borde-abismo-201401200043.html

http://www.gartner.com/newsroom/id/2648515

Los datos de los teléfonos con sistema operativo Android (el mayoritario) son los únicos que se ofrecen públicamente. Echad un vistazo a los intervalos de descargas de las aplicaciones.

¡Hasta el próximo artículo!

https://play.google.com/store/search?q=audioguias&c=apps&hl=es

https://play.google.com/store/search?q=museo&c=apps&hl=es

Hacerse rico con una app cultural: la utopía

2018-04-29T19:10:03+01:00 enero 17th, 2015|Tecnología|

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